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La Roca Eterna


Credit: Shawn Harquail/Flickr/Creative Commons

Crédito: Shawn Harquail / Flickr / Creative Commons

English version: Rock of Ages

Estas últimas dos semanas, mi esposo y yo pasamos tiempo con mi suegro que estaba a punto de morir de cáncer en cuidados intensivor.

Junto con otros miembros de la familia, nos turnamos para pasar la noche con él. No queríamos que estuviera solo. Durante años había sido la roca de nuesta familia y ahora el nos necesitaba.

Cuando fue mi turno de cuidaple, oraba por él durante la noche, y cuando me despertaba, no dejaba de hacerlo.

Durante el día, a menudo me inclinaba sobre él mientras yacía en la cama del hospital y le decia que estaba a salvo bajo la protección de Cristo. Sur Roca y el agua viva para su vida eterna.

Muchas veces, ponia mi mano firmemente sobre sus hombros, y le apretaba y el parpadeaba, y yo le decia:

“Jesús tiene un poder sobre ti y no lo dejes ir. El es tu Roca y el ancla de tu alma. Él te está llevando a la eternidad con Él. Él te tiene!”

Sentí que el Señor quería tranquilizarlo con estas palabras durante sus últimos días. El disfrutaba de ellas.

El fué un veterano de la Segunda Guerra Mundial y tenía casi 97 años. Unos días antes de su muerte, la familia trajo su esposa mi suegra visita al hospital, ya que celebraban su 71 anniversario de casados. Fue triste verlos tomados de las manos. Ambos sabían que estra sería su última vez juntos en la tierra.

Pero estas palabras que yo le hasblé a el sobre la Roca, han estado sonando fiel a mí y yo he querido recordarme a mí misma de su significado.

En el Antiguo Testamento, los Judios perciben a Dios como su Roca, el sustentador de la vida, que proporcionó el pan (maná) y y los condujo al agua durante su peregrinación por el desierto.

Las enormes rocas que sobresalían en el desierto estéril les habló de que Jehová era inmovible, inmutable, irrompible y siempre estaria presente el ellos.

Durante sus viajes, Dios los llevó a corrientes de agua. Pero cuando llegaron a Meriba-Refidim, no hubo arroyos o agua cerca. Los israelitas se quejaron amargamente y murmuraron en contra de Moisés.

Después de la búsqueda de Dios, Moisés golpeó una gran roca cercana con su vara y el agua brotó milagrosamente fuera de esta.

Esto no fue un pequeño goteo. De acuerdo con el comentario de Gill, el agua se derramaba como un río desbordado. No había suficiente agua para sus familias y su ganado y todos bebieron de ella.

En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo entendió que la roca los Judios se basó en su viaje de 40 años por el desierto. Esta Roca no era otra que Cristo:

 y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los seguía. La roca era Cristo (el Mesías). (1 Corintios 10: 4 / NBLH ref. Num 14: 29-30)

El comentario de Bensen des scribe:

“Esa roca era Cristo, la Roca Eterna, que estando herido en su muerte y sufrimiento derramo ríos de redención, gracia y bendiciones celestiales que siguen a su pueblo a través de todo este desierto, y terminará en ríos de placer a la derecha de Dios para siempre “.

Después de la muerte de mi suegro, había un verso que me sonaba y me proporcionaba comodidad durante este momento tan triste:

37 En el último día, el gran día de la fiesta, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz: “Si alguien tiene sed, que venga a Mí y beba. 38 El que cree en Mí, como ha dicho la Escritura: ‘De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva.’” (Juan 7-37-38 NBLH)

— EZ

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